Causas y Factores de Riesgo para el desarrollo de la Artrosis

Causas y Factores de Riesgo para el desarrollo de la Artrosis

Las lesiones microscópicas, debidas a un uso excesivo, pueden traumatizar a las articulaciones y provocar la aparición de la artrosis.
Éste es el caso de algunas profesiones
en las que las personas están sometidas a las vibraciones mecánicas y los golpes repetidos (ej.: usuario del martillo neumático, el conductor de máquinas de obras,…), o realizan gestos repetitivos como los operadores de introducción de datos, los pianistas, las costureras,… También se han descrito casos deartrosis
de rodilla en las personas que trabajan a menudo en posición arrodillada (ej.: embaldosadores).

 Los traumatismos articulares: Las fracturas articulares y los esguinces graves, especialmente los que afectan al ligamento cruzado de la rodilla, originan, a menudo, una artrosis cuyos primeros síntomas aparecen unos diez años más tarde. La práctica excesiva de deporte es una causa de artrosis precoz, sobre todo debido a los traumatismos repetidos (ej.: artrosis de cadera de los futbolistas).

La ablación total de un menisco de la rodilla (meniscectomía) provoca, en el 50 % de los casos, una artrosis unícompartimental al que aparece entre 10 y 20 años más tarde. Por este motivo, hay que ser lo más parco posible cuando se propone una intervención quirúrgica en un menisco.

 Las anomalías metabólicas: Algunas anomalías en el metabolismo pueden conducir al depósito de cristales microscópicos en las articulaciones. Éste es el caso de la gota (cristales constituidos de ácido úrico) y la condrocalcinosis (cristales de fosfato de calcio).

La repetición de crisis inflamatorias (osteoartritis) desencadenadas por restos depósitos favorece el desarrollo de la artrosis en la articulación concernida. Otras enfermedades metabólicas mucho más raras también pueden verse acompañadas de osteoartritis, como la hemocromatosis, que se caracteriza por una sobrecarga de hierro en el cuerpo, o la enfermedad de Wilson, debida al exceso de cobre.

El exceso de peso es un factor de riesgo directo sobre la artrosis.

 La obesidad no sólo es un factor de predisposición a la aparición de la osteoartritis de rodilla, sino que también puede agravarla.
Favorece, así mismo, el desarrollo de una artrosis digital mediante mecanismos que aún no conocemos totalmente.
Hay una ecuación que le permite calcular su índice de masa corporal, cuyo valor normal se sitúa entre 20 y 25. El IMC de una persona es igual a su peso en kilos dividido por el cuadrado de su estatura en metros.
Por ejemplo, el IMC de una persona que pese 83 kg y mida 1,75 metros es igual a: 83 dividido por (1,75)² es decir: 83 dividido por 3,0625 = 27,10.

Por definición, se considera que una persona cuyo IMC sea superior presenta un peso excesivo.

Se habla de sobrepeso cuando el IMC se sitúa entre 25 y 29,9, y de obesidad cuando el IMC es igual o superior a 30.
En las mujeres, la artrosis es más frecuente tras la menopausia.

Creemos que las hormonas sexuales podrían estar relacionadas, pero por ahora, ningún tratamiento hormonal sustitutivo administrado tras la menopausia ha demostrado tener algún efecto protector contra la artrosis degenerativa, erosiva, crónica, generalizada.

La herencia parece influir en la artrosis. Numerosos estudio epidemiológicos ya han establecido que existe un carácter familiar para la artrosis de los dedos y las rodillas. Por este motivo, una mujer corre el riesgo de padecer de artrosis de los dedos si su madre, o una tía materna o paterna, la tienen.

Las investigaciones genéticas han demostrado, en algunas familias, anomalías genéticas que intervienen en la fabricación de los elementos del cartílago.

Los problemas de la arquitectura de los miembros o trastornos biomecánicos con trastornos propioceptivos que alteran la marcha, asociados a anomalías del esqueleto y/o los miembros pueden originar artrosis.

Por ejemplo, se tiene que buscar sistemáticamente la displasia del desarrollo de las caderas, luxación congénita de la cadera, displasia de rodillas, gene valgo, genu varum, pies planos, entre otros.
El desplazamiento del centro de gravedad de la rodilla al interior o exterior del eje aumenta las presiones internas de los cartílagos de la articulación entre el fémur y la tibia, y por lo tanto puede favorecer la aparición de artrosis unícompartimental.

Artículo, suministrado para Noticias y novedades médicas.
Departamento Médico Científico
Clínica de Artrosis y Osteoporosis S.A.S. http://www.clinicaartrosis.com; es una entidad privada ubicada dentro del Centro comercial CENTRO SUBA – Calle 145 No. 91-19 en el SEGUNDO PISO, L10-103 en la ciudad de Bogotá D.C. República de Colombia. PBX: 571- 6923370; 571-6837538, Telefax: 571-6836020, Móvil +57 314-2448344, 300-2597226, 311-2048006, 317-5905407. Email: secretaria@clinicaartrosis.com; servicios@clínicaartrosis.com; contactos@clinicaartrosis.

Tratamientos no quirúrgicos para la Artrosis

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En las etapas tempranas y en términos médicos científicos hasta estadios de daño articular Tipo III, la artrosis se trata con medidas conservadoras, no quirúrgicas.

· Las modificaciones del estilo de vida pueden incluir la pérdida del peso, cambiando desde ejercicios de correr o saltar a nadar o ciclismo, y minimizando las actividades que agravan la condición, tales como la de subir escaleras.

· Los ejercicios pueden ayudar aumentar el arco de movimiento y flexibilidad así como también ayudan fortalecer los músculos de las articulaciones afectadas.

· Usar utensilios sustentadores tales como un bastón, llevando inserciones amortiguadoras en los zapatos, o llevando una ortésis (dispositivo ortopédico) pueden ser útiles.

· Otras medidas pueden incluir aplicaciones de calor o hielo, el uso de parafinas calientes, ejercicios en el agua (hidroterapia), natación, linimentos o vendajes elásticos, Bandas kinésicas. Asociado a los cambios en los hábitos alimenticios, identificando los alimentos que pueden llevar…

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Síndrome Doloroso Artrósico Ciclico Consecuencial

La Artrosis vs Osteoartritis (OA)

ARTROVIOLISIS BIONANOTECNOLÓGICA – INNOVACIÓN EN LOS TRATAMIENTOS NO QUIRÚRGICOS CONTRA LA ARTROSIS.

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Cuando se habla de Osteoartritis (OA) en la literatura médica, nos referimos a la traducción literal del inglés nativo “osteoarthritis” como desorden articular más común en el mundo, y lo definen como un tipo de artritis degenerativa. Y esto conlleva a pensar, que muchos desconocen, de donde viene esa palabra, cuyo origen es anglosajón (“arthr” articular e “itis” inflamación), y es cuando se habla de una enfermedad inflamatoria articular o una artritis hipertrófica.

También se utiliza la palabra osteoartrosis, que no está mal referida, y es la más cercana a los dos palabras cuando se habla del desgaste articular, pero la más conocida en el mundo hispano es la palabra ARTROSIS, y podemos afirmar nosotros los de lengua hispana nativa, que es la forma más acertada de decirlo, ya que es derivada del griego (arthron, arthru) cuyo significado es articulación, juntura, más el sufijo (osis) que indica proceso de desgaste y por eso muchos artículos en ingles ya los encontramos con el término “arthrosis”.

Cuando se habla de ARTROSIS, se refiere al producto o al derivado de una de las 100 formas de enfermedades de osteoartritis que tienen como síntoma básico la inflamación de las articulaciones con el daño a otros tejidos, reportadas de origen congénito (Genéticos – Sustitución y polimorfismo del Nucleótido A>T y la medición de masa grasa y obesidad (FTO) en el gen (rs9939609)), adquirido (MetS- Síndrome Metabólico Obesidad – Edad) u otras causas metabólicas, primarias, secundarias, seropositivas, seronegativas, inmunológicas, inducidas, ortopédicas (mecánicas; displasias, deformidades por accidentes), entre otras, y estas a su vez se pueden dividir en 10 clases de diferentes enfermedades. Cada una tiene un pronóstico, evolución y tratamiento, que pueden en su gran mayoría, conllevar a un síndrome doloroso consecuencial, cíclico, progresivo, degenerativo poliarticular o monoarticular de desgaste articular del cartílago, llamado correctamente ARTROSIS, y esta afirmación se basa también en que algunas de las osteoartritis referidas y estudiadas en el mundo, y según su presentación pueden desaparecer con el tiempo, y ser catalogadas como osteoartritis o sinovitis transitorias que en muchos casos, no dejan ninguna secuela, a diferencia cuando el paciente presenta artrosis, presenta una secuela de por vida, ya sea controlada con los tratamientos actuales o cicatrizada por modificación articular quirúrgicamente o en forma inducida no quirúrgica con los últimos avances médicos bionanotecnológicos. Es decir, la artrosis no es una OSTEOARTRITIS sino que se deriva de ella y la puede seguir presentando, porque, no es exclusivamente una enfermedad inflamatoria, y debe ser replanteada en los artículos de habla hispana cuando se refiere a ella en la traducción literal de habla inglesa.

Cuando se habla de síndrome nos referimos semiológicamente a un conjunto de síntomas y signos que se presentan independientemente de una enfermedad. En medicina, un síndrome (del griego ‘concurso’), es un cuadro clínico, o un conjunto sintomático que presenta alguna enfermedad o grupo de enfermedades con cierto significado, y que por sus características, posee cierta identidad, y las osteoartritis son entidades clínicas con un marco conceptual diferente; es decir, que concurren en tiempo y forma, y con variadas causas o etiología, y este síndrome doloroso consecuencial por lo regular es plurietiológico, porque tales manifestaciones semiológicas pueden ser producidas por diversas causas.

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No hay una estimación exacta de la afectación a nivel mundial del síndrome artrósico, pero se calcula con grado de estimación al error por la falta de desvincularlo en los estudios reportados actuales a la organización mundial de la salud (OMS) con algún tipo de artritis, que es posible que afecte hasta en un 38% de la población mundial. Apenas el 32% de este síndrome doloroso los obliga a buscar atención médica por alguna de las enfermedades reportadas, y 2 de cada 10 pacientes llegan a un consultorio de atención primaria. El 80% son personas mayores de 80 años, el 68% son menores de 65 años de edad, en donde el 9.6 % lo padecen los hombres y el 18 % son mujeres mayores de 60 años según la OMS.

La OMS refiere que la prevalencia varía entre 0,3% y 1% y es más común en países desarrollados. El 80% de estas personas con ARTROSIS llamada por ellos “osteoarthritis” tendrá limitaciones en el movimiento, y el 25% no puede realizar sus principales actividades de la vida diaria. Dentro de los 10 años de inicio de la vida laboral al menos el 50% de los pacientes en los países desarrollados no son capaces de mantener un trabajo de tiempo completo cuando se refieren a los que padecen de artritis reumatoide con ARTROSIS.

En síntesis, no es correcto afirmar que son dos tipos de artritis frecuentes; refiriendo que la artrosis se observa más en personas de edad, ya que en nuestra consulta diaria de los centros médicos (clínicas privadas) especializados en tratamientos contra la Artrosis, se observa que consultan pacientes niños hasta pacientes gerontológicos con destrucción articular de caderas, rodillas, hombros, entre otras, que muchas veces han sido intervenidos quirúrgicamente con secuelas catastróficas por las deformidades angulares y alteraciones biomecánicas que les representa sufrir de ARTROSIS a muy temprana edad, y por la mala atención y el desconocimiento de causa y de actualidad científica para contrarrestar a este síndrome doloroso por el personal de salud que lo atiende y los manejan.

También se observa y se reporta que una gran mayoría de las enfermedades reumáticas de las osteoartritis comienzan en épocas tempranas de la vida, y estas estadísticas están con sesgo poblacional, ya que la OMS con la ayuda de organizaciones internacionales, estiman que en un 0.7% de esta población puede tener una incapacidad permanente o total a consecuencia de la artrosis.

Pero si observamos detenidamente estas apreciaciones podemos encontrar el vacío estadístico poblacional que se deriva, por ejemplo, en el caso de enfermedades como el Lupus; que se presenta usualmente de los 10 a los 20 años de edad, la fiebre reumática antes de los 20 años, la gota en los 40- 55 años, la artritis reumatoide de causa conocida en el rango de los 20 a los 40 años, o la artritis reumatoide de causa desconocida que se piensa como enfermedad autoinmunitaria significando que el cuerpo ataca por error y destruye el tejido corporal sano y ocurre generalmente antes de los 16 años de edad pero los síntomas pueden empezar incluso ya desde los 6 meses de edad. También podemos encontrar que en muy pocos estudios hablan de los niños y adolescentes con artrosis producto de la hemofilia no midiendo su prevalencia estadística puntual en cada una de ellas, los cuales nos consultan con serios daños articulares en nuestra agendas diarias, que también por el desconocimiento o la falta de sus padres o familiares de poder alcanzar a tratamientos novedosos que desafortunadamente cada día son más costosos con resultados promisorios que les impiden la destrucción articular a temprana edad, prolongando su vida articular.

Lo importante es recalcar que una persona puede tener una forma de artrosis en cualquier etapa de su vida y puede sufrir a futuro una discapacidad que le afectara social, cultural, laboral y económicamente por el resto de ella, llegando a edades de ancianidad traducidas en cargas para sus familiares o para el régimen de salud que lleva a pérdidas económicas astronómicas con impulso de maquinarias de consumo que conlleva la demanda.

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Estas cifras con las de la osteoartritis se pueden comparar, pero no se deben confundir con las reportadas en las enfermedades musculo-esqueléticas o reumáticas que nos refieren muchos estudios y asociaciones internacionales de reumatología en el mundo, cuyos valores nos hablan de un 30 % de las personas que padecen de síntomas de artritis, de estas un 20% requieren atención médica, y un 5 a 10% pueden tener una artritis que les ocasione algún tipo de incapacidad no especificado al que se refiere el termino ARTROSIS.

El 0.02% de los pacientes pueden fallecer a causa de la Osteoartritis. La Artrosis no mata, pero si causa depresiones severas y hasta psicosis que pueden desencadenar en las personas que la padecen ideas suicidas.

Las Artritis y los reumatismos, se estima que estos estudios aunque no lo refieren literalmente incluyen los tratamientos ortopédicos producto de estas enfermedades ocasionando grandes gastos, calculando que el costo de los trastornos musculoesqueléticos derivados del gasto en salud, pérdida por salarios e incapacidad laboral asciende al 2.5% del PIB de un país desarrollado como los Estados Unidos de Norte América (USA) y uno de los más ejemplares del mundo. Donde reportan que más del 30% de esas personas en edad de trabajar (18 a 64 años) con osteoartritis no pueden laborar o tienen que cambiar la actividad habitual por causa de su enfermedad.

En países europeos como España, la artrosis afecta al 10% de la población general, representando casi la cuarta parte del total de pacientes atendidos en las consultas. Según el estudio EPISER de la Sociedad Española de Reumatología, la artrosis sintomática de rodilla tiene una prevalencia puntual del 10,2% y la artrosis de mano del 6,2%. Alrededor de la mitad de la población adulta de más de 50 años muestra signos radiológicos de artrosis de rodilla aunque es más frecuente en mujeres sobre todo a partir de 55 años.

En Colombia Sur América, lo padecen alrededor de 3 millones de personas, y en América Latina la prevalencia es del 7.3%. Se estima que para el año 2050 por lo menos 700 millones de las personas en todo el mundo vayan a presentarlo.

Es un síndrome doloroso de desgaste articular ortopédico e inmuno-reumatológico más frecuente, especialmente en las rodillas, las caderas y/o las manos las cuales no se ven inflamadas pero si tienen dolor. Las manos de los pacientes con artrosis usualmente presentan nodulaciones o engrosamientos en las falanges distales (nódulos de Heberden) o en las proximales (nódulos de Bouchard) también pueden cursar con rigidez en la manos o envaramiento, pero usualmente es durante los primeros 15 minutos después de levantarse y asociado se observan deformidades angulares y perdida completa de la función articular para realizar las labores diarias de agarre o sostén.

Las articulaciones degenerativas o desgastadas tienden a “traquear” o crepitar, y el mejor ejemplo comparado es con un modelo mecánico o una “bisagra” que necesita mantenimiento oportuno y eficaz como las rodillas (articulaciones de carga), y además se observa usualmente que cambian sus ejes biomecánicos de funcionabilidad arqueándolas en forma de X u O, traducidos en trastornos de marcha severos y discapacidad absoluta funcional para ella.

El cartílago es el tejido más afectado cuando se habla de ARTROSIS, compuesto en gran parte por colágeno tipo II que amortigua y protege los extremos de los huesos, favoreciendo el movimiento de la articulación.

El Síndrome Doloroso Artrósico afecta a tejidos avasculares coloides, líquidos o cubrimientos viscoelásticos sin drenaje linfático, e inervación, ni membrana basal, expuestos a unas elevadas cargas negativas que hacen que atraigan grandes números de cationes sobre todo sodio (Na+) y debido a su capacidad osmótica hacen que se pierdan grandes cantidades de agua en la matriz extracelular, produciendo una presión de turgencia negativa que incapacita a la matriz a oponerse a las fuerzas de compresión, produciendo el desgaste articular.

Cuando hablamos de desgaste articular nos referimos a una estructura física que ha cambiado su forma, eje biomecánico y por ende su función. Por lo cual, el médico especialista más idóneo para tratar el síndrome artrósico es el cirujano ortopedista y traumatólogo, que puede entrar a modificar la estructura por manipulación directa, ya sea con tratamientos no quirúrgicos o mínimamente invasivos desde la aplicación de tratamientos con aguja hasta quirúrgicos con alta morbilidad como un reemplazo articular (artroplastia) utilizando prótesis de polipropileno de alta densidad, metal o cerámica corrigiendo sus ejes o realizando lavado artroscópicos intrarticulares, condroplastias, sinovectomias, resección de plicas u adherencias, trasplantando cartílago (OATS), realizando mosaicoplastias y de esta forma controlando el dolor y mejorando la movilidad, además colocándole un freno relativo a la progresión del daño articular, entendiendo que no es una cura absoluta sino una modificación de la articulación para prepararlo a una vida laboral y cotidiana mejor en sociedad, ya que es un médico que ha visto y palpado en forma directa muchas articulaciones y ha sembrado o regenerado cartílago con últimas técnicas en células madre mesénquimas por aspirado de medula ósea o periféricas dadas por factores de crecimiento en plasma rico en plaquetas (FC-PRP) estimulando la condrogenesis cartilaginosa, y esto, no quiere decir, que el médico clínico reumatólogo no pertenezca al grupo interdisciplinario liderado por el primero, ya que muy seguramente el paciente tratado todavía padece de algún tipo de osteoartritis que es la causa de este síndrome, y si no es tratado desde su causa no se haría nada, ya que se produciría un ciclo vicioso en donde el cuerpo y su respuesta inmunológica destruye, y el médico ortopedista repara y construye a nivel local articular. Este grupo interdisciplinario también debe ser conformado por un médico internista (solo si el reumatólogo no tiene formación en medicina interna), un profesional en nutrición y dietética, un médico especialista en rehabilitación (fisiatría), médico especialista en endocrinología, médicos Inmunólogo, ortesistas, quiroprácticos y fisioterapeutas (terapistas físicos).

Instituciones de Salud privadas en Latinoamérica como la Clínica de Artrosis y Osteoporosis (www.clinicaartrosis.com) ubicada en Bogotá D.C – Republica de Colombia, se desarrollan programas de prevención y tratamientos no quirúrgicos patentados, basados en tratamientos regenerativos in-vitro acelulares y celulares con tecnologías moleculares de avanzada y medicina basada en la evidencia aumentando los niveles de colágeno tipo II intrarticulares, ácido hiaurónico (hialuronato o hialuronano) que son glicosaminoglicanos (GAGs) no sulfatados estimulando su no liberación, protegiendo los proteoglicanos y sus cadenas de proteínas que lo conforman, y la no reducción de la producción de óxido nítrico, estimulando la inhibición de la transcripción de ciertas enzimas que degradan la matriz como la IL(interleucinas)-1b (beta), Inhibiendo también en los condrocitos los efectos de IL-6, IL-8, metaloproteinasas (MMP-3), estromelisinas y consecuentemente la producción de prostaglandinas E2 (PGE2), lo que podría estar relacionado con el daño celular inmediato en la matriz extracelular obteniendo de tres a seis meses una calidad de vida óptima para sus funciones laborales y sociales. Este método se llama ARTROVIOLISIS BIONANOTECNOLÓGICA como técnica no quirúrgica innovadora en casos de artrosis grado 1 hasta grado 3 de la clasificación según Kellgren & Lawrence, que se basa en signos radiológicos dados por la presencia o no de osteofitos, disminución del espacio articular, esclerosis del hueso subcondral, quistes óseos-subcondrales sin alteración morfológica de las epífisis óseas.

Cuando el paciente es llevado a estos tipos de tratamientos de artrotecnología, se observan resultados en la primera cita de inicio del tratamiento local, mejorando el dolor casi en su totalidad, recuperando función y marcha, observados en casos de artrosis tricompartimentales de rodilla, artrosis en hombros, caderas, tobillos modificando la articulación, regenerando la articulación, efectos alcanzados con lubricación articular, protección ante el roce de superficies no concéntricas, estimulando la condrogenesis en forma local y corrigiendo los defectos óseos que no comprometen estructuras óseas grandes que conducen a una deformidad severa, dado por la presencia de geodas que ya requieren una intervención quirúrgica mínimamente invasiva de trasplantes de cartílago (OATS) o de cirugía abierta protésica (artroplastia total o parcial) para corregir los ejes biomecánicos.

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Biografía

  1. Welling, S. Hämäläinen, A. et al. Knee osteoarthritis genetics in Finnish health 2000 survey.   Osteoarthritis and Cartilage, April 2014. 22, S237–S238
  2. Berenbaum F. Osteoarthritis as an inflammatory disease (osteoarthritis is not osteoarthrosis!). Osteoarthritis Cartilage. 2013 Jan;21(1):16-21
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  5. International Cartilage Repair Society ICRS – (Online).
  6. American College of Rheumatology: Colegio Americano de Reumatología (Online).
  7. International League Against Rheumatism -EULAR: Liga Internacional Contra el Reumatismo (Online).
  8. Arthritis Foundation: Fundación para la Artritis (Online).
  9. Archivos y guías médicas Clínica de Artrosis y Osteoporosis – Bogotá – Colombia
  10. World Health Organization: WHO – Organización Mundial de la Salud (OMS), (Online).
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  14. Sánchez M. Pedro A, Manual Práctico de Diagnostico en Ortopedia y Traumatología Editorial Celsus 2010.

Nosotros somos un grupo de especialistas en ortopedia, traumatología e inmuno-reumatologia, médicos internistas, generales, especialistas en laboratorio clínico, médicos especialistas en terapia celular expertos en tratamientos regenerativos in-vitro acelulares y celulares contra la artrosis; con tecnologías moleculares de avanzada y medicina basada en la evidencia, viscosuplementación, nanotecnología, sinoviolisis – sinoviortesis y el uso de biotecnología de última generación, asociado a la aplicación plasma rico en plaquetas (PRP), factores de crecimiento (FC) y células regenerativas autógenos (óseos, cartilaginosos, epidérmicos), células madre adultas mesenquimales multipotenciales (stem cells) para infusión vía intraarticular obtenidas de la médula ósea del propio paciente, nanotecnología, antirresortivos óseos, glucoproteínas, BioCartilagos inyectables (Cartílago Hialino Micronizado), elementos biodisponibles (bioactivos) en la formación de enzimas e inmuno­globulinas, inhibidores de interleucinas que favorecen la formación, remodelación y madurez osteocartilaginosa en procesos osteoarticulares y musculotendinosos en regeneración celular. Tratamientos capaces de estimular el crecimiento y la diferenciación. Regulando de esta manera, una gran variedad de procesos celulares de lubricación articular, aumentando la producción del colágeno, rejuvenecimiento articular y cicatrización, inhibiendo la progresión de enfermedades degenerativas  e interviniendo activamente en la reparación de tejidos.

Clínica de Artrosis y Osteoporosis S.A.S. www.clinicaartrosis.com; es una entidad privada ubicada dentro del Centro comercial CENTRO SUBA – Calle 145 No. 91-19 en el SEGUNDO PISO, L10-103 en la ciudad de Bogotá D.C. República de Colombia. PBX: 571- 6923370; 571-6837538, 571-6009349, Móvil +57 314-2448344, 300-2597226, 311-2048006, 317-5905407. Tratamientos ideales para aquellas personas muy jóvenes o abuelos que no son candidatos a cirugías y que no responden a analgésicos básicos o a tratamientos convencionales, o aquellos, que no son candidatos a cirugías por convicción religiosa, riesgos altos anestésicos, patologías o enfermedades asociadas sistémicas como hipertensión, diabetes, enfermedad coronaria, entre otras o por determinación personal que no quieren intervenirse y desean oír unas opciones terapéuticas, científicas, diferentes a la cirugía enfocadas a la restauración celular osteocondral,  aumentando la viscosidad del espacio de la articulación, incrementando sus propiedades amortiguadoras frente al impacto durante la marcha, para subir y bajar escaleras, logrando mejorar su calidad de vida, mejorando el dolor articular, logrando conciliar el sueño, mejorando el chasquido y la sensación de roce o sobresalto articular.